Despido improcedente: cómo se calcula la indemnización
10 de julio de 2026
Si te han despedido y crees que el despido no está justificado, es probable que tengas derecho a una indemnización superior a la que te ha ofrecido la empresa. Te explicamos cómo se calcula la indemnización por despido improcedente y qué plazos debes respetar.
¿Qué es un despido improcedente?
Un despido es improcedente cuando la empresa no acredita la causa que alega o no cumple los requisitos formales exigidos por la ley. Se diferencia del despido procedente (la causa queda justificada) y del despido nulo (vulnera derechos fundamentales o afecta a situaciones especialmente protegidas, como el embarazo).
Cuando un juez declara el despido improcedente, la empresa debe elegir entre readmitir al trabajador con abono de los salarios de tramitación o abonar una indemnización. En la mayoría de los casos, la decisión corresponde a la empresa.
La fórmula: 33 días por año trabajado
La indemnización por despido improcedente es de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Los periodos inferiores al año se prorratean por meses.
Existe un régimen transitorio importante: por el tiempo trabajado antes del 12 de febrero de 2012 la indemnización se calcula a razón de 45 días por año, y por el tiempo posterior, a 33 días por año. Por eso, en contratos antiguos el cálculo se hace en dos tramos.
Un ejemplo de cálculo
Imagina un trabajador con un salario bruto anual de 24.000 € (unos 65,75 € al día) y una antigüedad de 5 años, todos posteriores a 2012. La indemnización sería: 33 días × 5 años = 165 días; 165 × 65,75 € ≈ 10.848 €.
El "salario diario" que se utiliza incluye el prorrateo de las pagas extraordinarias y determinados complementos, por lo que conviene revisar bien la nómina: una base de cálculo mal fijada puede reducir sensiblemente la indemnización.
Tienes 20 días hábiles para reclamar
El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido. Es un plazo de caducidad: si se supera, el despido queda consentido y ya no puede reclamarse judicialmente, aunque fuera claramente improcedente.
Por eso es fundamental no firmar la carta de despido como "conforme" sin asesorarte y acudir cuanto antes a un abogado laboralista para presentar la papeleta de conciliación y, en su caso, la demanda ante el Juzgado de lo Social.
¿Tienes un caso de derecho laboral?
Analizamos tu situación y te explicamos tus opciones sin compromiso.
